La magia de la Navidad

 

Resultado de imagen para feliz navidad

Cada navidad todos tenemos diferentes costumbres y tradiciones. Unas que compartimos culturalmente y otras que son heredadas de forma más local e incluso de nuestras familias. Particularmente nosotros adoramos ver películas con nuestros hijos como “Un Cuento de Navidad” inspirada en la obra de Charles Dickens (originalmente llamada “A Christmas Carol” y que data de 1843), todo un clásico, que hemos visto por décadas y que recuerdo muy bien haber disfrutado cuando era pequeña. Cada año es obligatorio ver al viejo avaro Scrooge enfrentar a los espíritus de las navidades pasadas, presente y futura en un viaje en el tiempo para finalmente aprender la lección de la generosidad y el amor de estas épocas.  Otra de ellas es “Sí, Virgina, existe Santa Claus”. Esta animación basada en una historia real que data del año 1897, nos cuenta la historia de una pequeña niña que comienza a dudar sobre la existencia o no de la magia navideña y de la procedencia de los regalos de esa fecha tan especial, lo que constituye todo un dilema para todos los que somos padres. Es así como decide escribirle al director del periódico “The Sun” de Nueva York, el  más importante de la ciudad para preguntar si de verdad existía Santa, ya que su padre siempre le había dicho que todo lo que allí aparecía era verdad por el simple hecho de aparecer en ese medio de comunicación tan importante.

La respuesta siempre me ha parecido fantástica pues es la misma que le doy a mis hijos cada diciembre cuando hacen la misma pregunta: ¡claro que existe el niño Jesús! En nosotros, en cada persona que ama a su familia, su país, al prójimo, a su patria. Esa magia que hace precisamente tan especial estas fechas es el sentimiento de amor, paz, alegría, esperanza, unión, compartir, generosidad y compasión por los más necesitados. Lo que tratamos de enseñarles es que no hace falta ver algo para creer en ello, y eso se llama Fe. Que las ilusiones y los sueños son los que mantienen las esperanzas para vivir, que el escepticismo es válido,pero que quizá es más bonito creer y que cada quien puede escoger ponerle algo de poesía a su existencia. ¿Qué sería de la vida sin las fantasías?¿Quién puede decir lo que es real o no? ¿Es que acaso los padres no somos ángeles para nuestros hijos, o duendes o súper héroes que somos capaces de hacer hasta lo imposible por ellos, incluyendo caminar de puntitas en noche buena para ayudar al niño Jesús a poner regalos en los pesebres de cada hogar?

Un regalo de navidad o la navidad en sí misma es uno de los mejores recuerdos que guardamos de nuestra infancia, la espera de los días hasta llegar al 24 a las doce de la noche, el cariño familiar, la música, la comida, el nacimiento, el árbol, las luces, los fuegos artificiales, los aguinaldos, las gaitas, los colores y ese ambiente tan especial es lo que aún nos conecta con nuestra niñez. Por eso es que es una fecha tan especial también para muchos adultos pues es la única época donde se permiten ser niños de nuevo, hacer contacto con su alegría, sus ilusiones, sus emociones, sus sentimientos y sus sueños. Y aunque muchos solo le den un significado comercial, lo que encierra la época navideña va mucho más allá en el imaginario colectivo y personal, lo importante es disfrutarla con la idea de que lo más importante siempre será el compartir, el poder estar junto a nuestros padres, hermanos, amigos e hijos y dar gracias por todo lo logrado ese año, por tener salud y sobre todo amor.

De hecho el origen de estas fiestas (más allá de la publicidad y el mercado capital) se remonta a los banquetes de las antiguas culturas para dar gracias por las cosechas, lo que también incluía intercambio de regalos como parte del ritual y el agasajo tales como velas o amuletos para “iluminar el camino del siguiente año”. Es por eso que no debemos perder la costumbre de compartir con aquellos que amamos y lo que más lo necesiten, así se trate de un pequeño detalle o presente, compañía para los que se sienten solos, no dejar de lado a los adultos mayores, aprovechar la dicha de tener vivos a nuestros padres, atender a los niños que no tienen familia, a aquellos que no tienen hogar, así que si no lo has hecho hasta ahora ¿qué esperas para hacer algo por alguien en Navidad?

Editorial del diario “The Sun”

“Virginia, tus amiguitos están equivocados. Ellos han sido afectados por el escepticismo de una era escéptica. Ellos no creen excepto en lo que ven. Piensan que nada puede existir si no es comprensible para sus pequeñas mentes, pero todas las mentes, Virginia, sea de hombres o de niños, son pequeñas. En este gran universo nuestro, el hombre es un mero insecto, una hormiga en su intelecto, comparado con el mundo sin fronteras que lo rodea, medido por la inteligencia capaz de comprender toda la verdad y el conocimiento.

Sí, Virginia, existe Santa Claus. 

Existe de manera tan cierta como existen el amor y la generosidad y la devoción, y tu sabes que ellas abundan y dan a nuestras vidas su más alta belleza y gozo. ¡Por Dios! ¡Cómo sería el mundo si no existiera Santa Claus! Sería tan monótono como si no existieran Virginias. No habría fe infantil entonces, ni poesía, ni romance para hacer tolerable la existencia. No tendríamos gozo, excepto en el tacto y la vista. La luz externa con la cual la niñez llena el mundo se extinguiría.

No creer en Santa Claus! Podrías también no creer en hadas madrinas. Tú podrías lograr que tu papá contratara hombres para vigilar todas las chimeneas el día de navidad para atrapar a Santa Claus, pero ello no significa que no exista. Las cosas más reales en el mundo son aquellas que ni los niños ni los hombres pueden ver. ¿Has visto alguna vez a las hadas bailando en el césped? Claro que no, pero eso no prueba que no estén allí. Nadie puede concebir o imaginar todas las maravillas que existen, invisibles e imposibles de ser vistas en este mundo.

Puedes destruir la maraquita del bebé para observar qué hace los sonidos dentro, pero existe un velo que cubre el mundo invisible que ni el hombre más fuerte, ni la fuerza unida de todos los hombres fuertes que han vivido, puede destruir. Sólo la fe, la poesía, el amor, el romance, puede separar esa cortina y ver y captar la belleza y gloria sobrenaturales que están más allá. ¿Qué si eso es real? Ah, Virginia, en todo el mundo no hay nada más real ni permanente.

 ¿Que no existe Santa Claus? Gracias a Dios que vive y vivirá por siempre. En mil años, Virginia, no, en 10 veces 10,000 años, él continuará alegrando el corazón de la niñez”.

¡Feliz Navidad para todos! 

Amada Astral 

Predicciones 2019

Desde ya puedes conocer tus pronósticos personalizados para el 2019, basados en tu propia Carta Astral. De regalo, te llevas nuestro E-Book "Diario Lunar" o una lectura de Tarot. ¡Tú escoges! No lo dejes para enero.

$55.00

Consultas de Tarot sobre el tema que desees

Te ofrecemos varias tiradas de tarot que se adaptan a lo que necesites.

$25.00

Carta Astral

CARTA ASTRAL: es un diagrama que representa las posiciones de los planetas en la fecha, hora y lugar de nuestro nacimiento. Es un mapa de vida que nos permite conocernos aun más y descubrir nuestras fortalezas y debilidades. ¡Es un maravilloso regalo para ti o para tus seres queridos!

$35.00

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: