¡Quiérete mujer!: la violencia en la vida de pareja

Resultado de imagen para no a la violencia en la pareja tumblr

¿Cuántas mujeres han soportado o se encuentran soportando una situación de abuso o de menosprecio de parte de las parejas con las que se relacionan? Desde adolescentes, mujeres jóvenes hasta mujeres casadas viven situaciones de violencia tanto física como psicológica. Este es un hecho innegable y que ocurre cada día pero de los que pocos hablan o se atreven a aceptar. ¿Cuántas veces hemos escuchado a una amiga contarnos que su novio la utilizó, para luego abandonarla sin el más mínimo signo de consideración?, ¿Cuántas chicas vemos que dejan que sus novios controlen su modo de vestir, los amigos que frecuentan, que las siguen a todos lados?, ¿Cuántas mujeres casadas conocemos que callan el hecho de que sus esposos les griten en casa, las insulten, las obliguen a tener relaciones sexuales, mientras que se muestran como hombres intachables frente al resto de la sociedad?, ¿Cuántas mujeres son golpeadas tantas veces que terminan al borde la muerte? Muchas de ellas por el miedo a quedarse solas,  por la presión social o el qué dirán terminan viviendo situaciones muy difíciles e insostenibles que merman considerablemente su autoestima, ya de por sí golpeada, y que las sume en depresiones, dolor y angustia. Todo ello sin percatarse que una relación así no tiene nada de sano, que es imposible que alguien que diga amarte, sería capaz de lastimarte, maltratarte, humillarte. El amor no es sufrimiento, el amor sano te permite crecer, te hace feliz, te hace ser siempre una mejor persona.

Esta problemática social tiene múltiples orígenes e implicaciones, casi siempre tienen que ver con la cultura, “el machismo” imperante en nuestras sociedades, la influencia de los medios de comunicación social que han hecho de la mujer un “objeto”, el poco valor que se le ha dado a la mujer, el falso concepto de “amor” que se maneja, y al hecho de que en nuestras familias nos hemos acostumbrado a ver este mismo trato como algo normal y frente al cual hay que mostrar sumisión. Desde niñas hemos recibido mensajes muy negativos sobre nuestra propia valía y que hemos llevado toda la vida en forma de introyectos de los cuales es difícil escapar. Pero un cambio es posible, la idea es “darse cuenta” y trabajar fuerte en nuestras propias creencias y en especial en el concepto que tenemos sobre nosotras mismas.

Todo comienza en la infancia

Por lo general cuando éramos unas niñas se nos decía que debíamos ser obedientes, calladas y sumisas. Los hombres de la casa eran quienes tenían siempre la razón, los que tenían más derechos, a ellos debíamos atenderlos y servirles. Primero se le sirve la comida al papá, a los hermanos de últimos a las pequeñas. Las hijas debían ayudar a las madres, jugar con las muñecas y no desafiar a la autoridad. Los padres por lo general no tomaban en cuenta nuestras opiniones, nuestras madres no se atrevían a decir nada si no estaban de acuerdo en algo, solo aguantaban en silencio gritos o maltratos. Muchas veces presenciábamos peleas, discusiones y hasta golpes. En los comerciales y las novelas que pasaban por la televisión nos mostraban mujeres como “objetos sexuales”, y en las películas nos decían que había que buscar al príncipe azul a costa de lo que fuera. Las modelos eran la medida perfecta de la belleza, en la escuela no eras nadie si no eras la más popular. Los padres te comparaban con tus otros hermanos, te sentías el patito feo y soñabas con que algún día te casarías con el hombre perfecto y todo sería color de rosa. Quizá también es probable que no recibieras el afecto y la atención que como niña añorabas y necesitabas y siempre te sentías muy solitaria. Así fuimos llegando a los 15 o 16 años…

¿Qué sucede en los primeros noviazgos?

Casi siempre las chicas inician noviazgos sin estar preparadas para ello y sin recibir ninguna orientación. Unas empiezas muy jóvenes por presión social otras por necesidad de satisfacer sus deseos románticos y sus primeras inquietudes sexuales. En ese camino se involucran con jovencitos que pueden tener un perfil de potencial abusador. Comúnmente en este tipo de relaciones se tiende a caer en círculos viciosos de los cuales es realmente difícil salir, puesto que las mujeres suelen, en nombre del mal llamado “amor romántico”, soportar cualquier clase de trato, condiciones indignantes de la relación, abuso, etc. mientras que el perpetrador tiende a estar arrepentido de los actos cometidos o las convence constantemente de volver a través de palabras dulces o engaños. Este es el motivo por el cual suele pedir disculpas, se comporta de manera cariñosa tratando de enmendar el error, alegando que no volverá a pasar o que ella lo provocó y él(ella) no quería. Aunque tiempo después, vuelva a cometer el mismo acto violento.

La violencia en las relaciones de noviazgo se definen como todo ataque intencional de tipo sexual, físico o psicológico, de un miembro de la pareja contra el otro en una relación de noviazgo con el objeto de controlar o dominar a la persona. Una relación con estas características suele denominarse noviazgo violento. En la mayoría de los casos de violencia física en el noviazgo tienden a presentarse síntomas menores como el maltrato emocional o, el más común, el maltrato psicológico, pidiendo cambios ya sean físicos o conductuales que al agresor le disgusten, como puede ser el caso de la vestimenta, amistades, forma de ser, entre otros. Después de haber obtenido resultados con el maltrato psicológico o emocional pasan al maltrato físico leve que podría ser dependiendo el caso, tirones, jalones de cabello o de los brazos, arañazos, etc. Prosiguen con el maltrato físico moderado, golpes, bofetadas, patadas, etc.

Lo lamentable y complejo es que es bastante común que este tipo de conductas sean arrastradas hasta el matrimonio donde deja de ser una agresión moderada para pasar a ser un maltrato físico crónico, corriendo el riesgo de ser golpeadas con brutalidad al extremo de tener que necesitar atención médica, incluso provocando la muerte. Esta temática se inscribe dentro de la violencia en las relaciones de pareja pero se limita típicamente a parejas no convivencia|convivientes, sin hijo(s) en común, no unidas por lazos económicos o matrimonio|institucionales, generalmente adolescencia|adolescentes o adultos juventud|jóvenes. En el caso de parejas heterosexualidad|heterosexuales, se inscribe dentro de la violencia de género y especialmente de violencia contra la mujer.

El concepto se ha forjado como temática de estudio específica por ser un precursor de la violencia doméstica|violencia en el contexto de un matrimonio. Esto es, estudiando los orígenes de la violencia en parejas casadas, en general mucho más grave y evidente, se llega a la conclusión de que ésta proviene de una violencia más sutil e invisibilizada en la época de noviazgo. Los esfuerzos de los especialistas orientados hacia la prevención de la violencia doméstica se orientan, en parte, hacia la detección de las primeras señales de violencia que se manifiestan en esta primera época de vida de la pareja. Otra razón para darle importancia al tema es que es en la adolescencia cuando se aprenden las pautas de interacción que luego se extienden a la edad adulta. De aquí que si un adolescente solo vive relaciones violentas, las naturalizará y serán las únicas que tendrá en toda su vida y que de hecho ya vienen siendo naturalizadas desde niños pues el modelo que han visto en sus padres.

¿Por qué se vuelve la mujer víctima de la violencia?

Básicamente por las siguientes razones:
🌸Por estar en una relación de codependencia.
🌸Por modelos que ha visto desde su infancia.
🌸Por desconocer sus derechos.
🌸Por tener baja autoestima.
🌸Por sumisión, tristeza y temor.
🌸Por encubrimiento al agresor.

Qué es la violencia psicológica

Violencia psicológica es toda conducta activa u omisiva ejercida en deshonra, descrédito o menosprecio al valor o dignidad personal, tratos humillantes y vejatorios, vigilancia constante, aislamiento, marginalización, negligencia, abandono, celotipia, comparaciones destructivas, amenazas y actos que conllevan a las mujeres víctimas de violencia a disminuir su autoestima, a perjudicar o perturbar su sano desarrollo, a la depresión e incluso al suicidio.

La violencia psicológica es un anuncio de la violencia física. Peor, muchas veces, que la violencia física. La violencia física produce un traumatismo, una lesión u otro daño y lo produce inmediatamente. La violencia psicológica, vaya o no acompañada de violencia física, actúa en el tiempo. Es un daño que se va acentuando y consolidando en el tiempo. Cuanto más tiempo persista, mayor y más sólido será el daño.

El maltrato activo es un trato degradante continuado que ataca a la dignidad de la persona. Los malos tratos emocionales son los más difíciles de detectar, porque la víctima muchas veces no llega a tomar conciencia de que lo es. Otras veces toma conciencia, pero no se atreve o no puede defenderse y no llega a comunicar su situación o a pedir ayuda. En muchas ocasiones, la víctima apenas tiene conciencia de que lo es y ni siquiera es capaz de verbalizar lo que está sucediendo. Solamente percibe una sensación desagradable, insuficiente para ella como para calificar el caso de acoso.

Tipos de Violencia que pueden afectar a una mujer

Violencia Física
Se usa la fuerza física o algún tipo de arma u objeto para provocar lesiones internas, externas o ambas.

Violencia Psicológica
Causa sufrimiento mental por medio de la humillación, la intimidación o las amenazas dañando la autoestima de la mujer.

Violencia Patrimonial
El agresor afecta la supervivencia de la víctima transformando, sustrayendo, destruyendo o reteniendo objetos, documentos personales, bienes y valores, derechos patrimoniales o recursos económicos de la víctima.

Violencia Económica
Afecta la supervivencia económica de la víctima. Se manifiesta a través de limitaciones encaminadas a controlar el ingreso de sus percepciones económicas, así como la percepción de un salario menor por igual trabajo dentro de un mismo centro laboral.

Violencia Sexual
Es cualquier acto que degrada o daña el cuerpo y/o la sexualidad de la víctima y que, por tanto, atenta contra su libertad. Dignidad e integridad física. Es una expresión de abuso de poder que implica la supremacía masculina sobre la mujer al denigrarla y concebirla como objeto sexual.

Misoginia
Es el odio hacia la mujer y se manifiesta en actos violentos y crueles contra ella por el solo hecho de ser mujer.

Violencia Familiar
Es cualquier tipo de violencia, dentro o fuera del domicilio familia, de parte del agresor que en este caso tenga o haya tenido relación de parentesco por consanguinidad o afinidad, de matrimonio, concubinato o mantengan o hayan mantenido una relación de hecho.

Violencia Laboral
Es la negativa ilegal a contratar a la víctima o a respetar su permanencia o condiciones generales de trabajo, la descalificación del trabajo realizado, las amenazas, la intimidación, las humillaciones, la explotación y todo tipo de discriminación por condición de género (abarca el hostigamiento y el acoso sexual).

Violencia Feminicida
Es la forma extrema de violencia de género contra las mujeres, producto de la violación de sus derechos humanos en los ámbitos público y privado, conformada por el conjunto de conductas misóginas que pueden conllevar impunidad social y del estado y puede culminar en feminicidio.

Las secuelas de la violencia psicológica

La violencia psicológica es más difícil de demostrar que la violencia física, porque las huellas que quedan en el psiquismo no son visibles. Además, en los casos de violencia psicológica, el maltratador suele manipular a su víctima para que llegue a creer que todo son exageraciones suyas que tiene la culpa de lo que sucede. Lo mismo suele hacer con su entorno, de manera que todo el mundo opine que es un excelente cónyuge, compañero o amigo y que la otra persona se queja por quejarse.

El maltrato psicológico, por sutil e insospechado que sea, siempre deja secuelas. Existen casos en que la agresión es tan sutil y sofisticada que parece casi imposible detectarla. Pero deja marcas indelebles en el organismo de la víctima. En su cuerpo o en su psiquismo, porque el cuerpo y el psiquismo interactúan y forman una unidad psicosomática. Es importante asistir a una terapia psicológica, encontrar un camino espiritual que fortalezca la personalidad y trabajar profundamente en la autoestima. Todo ello para poder aspirar a tener relaciones de pareja sanas y que ayuden a crecer.

En nuestro país contamos con una legislación muy interesante para luchar contra este grave problema. Te invitamos a conocerla se trata de la “Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia”. Igualmente si deseas conocer más sobre el tema puedes escribirnos y contactarnos. Como mujeres podemos apoyarnos y acudir a terapia, grupos de ayuda, en los cuales podamos trabajar situaciones de violencia en las que podamos estar involucradas y que deseemos sanar para poder mejorar nuestra calidad de vida, lograr amarnos y respetarnos, vivir relaciones de pareja sanar porque SÍ ES POSIBLE…

Si deseas realizar una consulta sobre este tema, no dejes de escribirme. El pago se hace vía PayPal desde cualquier parte del mundo.

Amada Astral 💗
Love & Life Coaching
amadastral@gmail.com
Blog: amadastral.wordpress.com
PayPal: http://amadastral.wix.com/amadastral
Facebook: https://www.facebook.com/AmadaAstral
Twitter: https://twitter.com/AmadaAstral
Instagram: https://www.instagram.com/amadaastral/

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: