La relación CAPRICORNIO-ACUARIO

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Imaginen al viejo Saturno, con su cara surcada de arrugas y su barba, su guadaña y su hoz, adusto, severo, estricto pero bondadoso. Ahora imaginen al delirante Urano, que vocifera charadas con voz estentórea, que despide relámpagos con los ojos, que entreteje sus cabellos con narcisos, y que juega con un yo-yo. ¿Ven alguna similitud o fundamentos para una relación íntima? Bueno, hay algunos pero… Es dificilísimo pronosticar el desenlace de cualquier tipo de asociación entre estos dos signos solares. Dependerá, sobre todo, de los signos lunares, ascendentes y cosas parecidas. También es posible que dependa de la medida en que Capricornio pueda tolerar la personalidad ligeramente excéntrica de Acuario. O del tiempo que tarde Acuario en aburrirse de la eterna insistencia de la Cabra en el statu quo, cuando lo único que se propone hacer el Aguador en este planeta es desbaratar el statu quo. Como se trata de una configuración de signos solares 2-12, Capricornio intuye vagamente que puede aprender una lección enigmática de Acuario, el signo que precede a la Cabra en la rueda kármica de la vida… y Acuario tiende a ser más comprensivo con los pequeños defectos y las compulsiones de Capricornio que con las peculiaridades de los otros once signos. Acuario ya ha estado allí, ha vivido la experiencia de Saturno durante por lo menos una encarnación pasada, y por tanto tiende a entender las obsesiones de la Cabra respecto del deber, la responsabilidad y la tradición… aunque Acuario siga recordando lo que sentía durante aquella existencia en que esas cosas asumían gran importancia, porque las lleva a todas grabadas en el inconsciente. Aunque los capricornianos desplieguen raramente un humor apacible y delicioso, son esencialmente personas serias. Su humor lacónico Saturnino, acompañado por una mirada titilante y una sonrisita tímida, es primordialmente burlón.

Además de una personalidad básicamente sosegada. las Cabras tienen un marcado sentido práctico, que generalmente es más visible que su humor. Aunque Acuario es un signo fijo, y los Aguadores pueden ser por tanto muy tenaces y decididos, estos hombres, mujeres y niños no son ni remotamente tan circunspectos como Capricornio. En verdad, a Acuario le encanta turbar el sosiego de los otros signos, y en particular de Capricornio. El Aguador sobresaltará inevitablemente a la Cabra cuando ésta menos lo espere, con recursos de gran y pequeña envergadura. Acuario hace todo cuando los demás menos lo esperan. En ello consiste el sobresalto. Si la gente lo espera, falta el elemento sorpresa, y a Acuario sencillamente le fascina ser el portador de sorpresas. Es posible que un capricorniano asociado con un Aguador lea estas palabras, y murmure: «Esta persona que conozco tan bien nunca me sorprendió ni sobresaltó». La Cabra debería decir: «Esta persona que creo conocer tan bien». Porque un buen día el capricorniano encontrará una col de Bruselas en el vaso que cuelga sobre el lavabo del cuarto de baño, y dará un respingo. Acuario se preguntará a qué viene ese escándalo. ¿Qué importa, después de todo? Quiero decir, ¿nunca te preguntaste si una col de Bruselas germinará en un vaso de agua, como las otras plantas… y tu acceso de curiosidad no coincidió más o menos con el momento en que empezabas a ducharte? ¿No es esto lo que le sucede a todo el mundo? No. A todo el mundo no. Capricornio especialmente, nunca se formula preguntas que no sean prácticas.

A la Cabra no le interesa comprobar si las coles de Bruselas germinan en el agua, o si las coliflores florecen, que tanto da… a menos que sea jardinero (o jardinera) profesional o propietario de una verdulería. Incluso así, la preocupación capital de la Cabra girará en torno de las ganancias y las pérdidas. Los capricornianos de ambos sexos necesitan la manta protectora de una cuenta bancaria razonable para evitar que en su piel ultrasensible pero a menudo bella y traslúcida brote una erupción. No una cuenta bancaria de tanta magnitud como la que necesita Cáncer para no echarse a temblar aterrorizado por la idea de la pobreza, pero sí razonable. Acuario rara vez hace algo que sea razonable desde el punto de vista de Saturno. Para Acuario, lo razonable es lo que ayuda a conocer el mundo y a saber qué es lo que lo hace girar sobre su eje. Poco importa lo que piensen los demás. De lo -último que se preocupa Acuario es de lo que piensan los demás. Lo último de lo último. Lo penúltimo de lo que se preocupan los Aguadores podría ser… veamos… los hábitos sociales y el aspecto personal. Los Acuario típicos inventan sus propios hábitos sociales y dictan sus propias reglas. En cuanto al aspecto de Urano, estas personas tienen a veces un aire tan extraño e irreal con las telas y los peinados que han elegido, que te sorprendería saber a cuántas de ellas las confunden con inmigrantes de un OVNI errante. Naturalmente, las estudiadas negligencia y originalidad de su indumentaria, de sus modales y de sus opiniones públicas, mortifican y afligen a los capricornianos, para los cuales lo más importante en la vida es ganarse la aprobación de los vecinos. No, primeramente de los miembros de la propia familia. Después, de los vecinos. A continuación, de los amigos, los conocidos y los socios. Pensándolo mejor, quizá habría que invertir el orden, y colocar en primer lugar a los socios. Y finalmente… de todo el mundo.

El capricorniano típico se preocuparía si en Escocia un desconocido desaprobara sus zapatos, y esta humillación llegara de algún modo a oídos de la Cabra. Éste es otro detalle. Todos los capricornianos, junto con los Piscis y los Virgo, ponen un interés inusitado en su calzado. Éste es un motivo de gran preocupación para ellos.., y cuando compran zapatos o botas nuevas estudian la operación minuciosamente, desde todos los ángulos, concediendo idéntica importancia al precio, a la horma apropiada y al aspecto práctico. Sin embargo, estos dos tienen algunos puntos en común. Por ejemplo, los juicios de los Acuario descansan sobre principios sólidos y datos muy concretos (detalle éste del que la mayoría de las personas no se dan cuenta). Los unos y los otros siempre determinan las decisiones finales de ambos signos solares. Pero Urano le confiere a Acuario ramalazos de intuición, gracias a los cuales los Aguadores pueden ahorrarse todos los principios y datos concretos inútiles para saltar a la auténtica verdad, situada más lejos. Igualmente, él o ella iniciaron el juicio con principios y datos concretos. Sé que esto es un poco confuso, pero «confuso» es una palabra que inventaron los regidos por Urano. Los Acuario piensan y planean para un futuro tan lejano, con una mezcla tan extraña de espíritu práctico y espíritu visionario, que es posible que sus ideas e ideales no se materialicen durante muchos años… de modo que el hombre medio, y sobre todo el juicioso capricorniano, los considera soñadores. Siempre deben recordar que Acuario es el signo del genio y la locura, más o menos en proporciones iguales. La Cabra no simpatiza con ninguno de los dos. En verdad, para la mayoría de los capricornianos, ambas palabras son sinónimos (y lo son, de una manera intrincada). De modo que podrían tener problemas de comunicación. Al capricorniano generalmente le resulta difícil creer en lo ilógico, lo irrazonable, lo inútil o lo infundado.

Para los Acuario, la palabra imposible no existe en el diccionario de Urano, y los Aguadores piensan que se la debería borrar de todos los otros, a menos que se la defina como un término que describe una actitud que se debe evitar. Todos los Acuario tienen en común una naturaleza muy curiosa, inquisitiva. Son inusitadamente susceptibles a los raptos de inspiración, porque tienen pocos prejuicios, o ninguno… incluidos los prejuicios contra los hechos. Acuario no tiene nada contra una teoría sustentada por los hechos… así como tampoco tiene nada contra una teoría que no está sustentada por los hechos. La mente regida por Urano es tan abierta que cualquiera pensaría que sus células cerebrales corren el riesgo de morir de neumonía. Pero dichas células parecen prosperar en estas condiciones, así como los esquimales prosperan merced a los témpanos de hielo. Las células cerebrales, al ser electrónicas, también son muy afines a Acuario. Incluso lo son las células cerebrales de Saturno… o lo serían si la Cabra les dejara brincar más a menudo sobre el trampolín de la imaginación. Confieso que he conocido a capricornianos muy comprometidos e interesados en temas tales como la investigación de OVNIs, la astrología, la reencarnación y la metafísica… pero no son muchos. Y aquellos que están comprometidos e interesados en dichos temas tienen en sus horóscopos otras configuraciones planetarias, que les suministran instintos imaginativos más audaces, una fe más simple en lo invisible, una confianza más infantil. La Cabra típica es cualquier cosa menos infantil. Los capricornianos se aproximan más a la inocencia infantil durante la segunda mitad de la vida, cuando por fin empiezan a disfrutar de la despreocupada relajación que se perdieron en su juventud… más o menos en el mismo momento en que Acuario anda dando volteretas por la maravillosa variedad uraniana de «segunda infancia» (que algunos llaman cruel y muy falsamente «senilidad»). Así que se podría decir que estos dos se llevan estupendamente cuando son mayores, pero que cuanto más jóvenes sean, tanto más proclives serán a pensar que sus respectivos hábitos y personalidades son excéntricos.

El novelista capricorniano Henry Miller fue un ejemplo arquetípico de la fabulosa libertad y la alegría infantil que experimentan las Cabras cuando se han liberado de la prisión de Saturno. Cuanto más envejecía el capricorniano Henry, tanto más brillaba el centelleo de sus ojos, tanto más joven parecía, y tanto más desaforada era su conducta. Cuando una de sus ex esposas lo abandonó, se llevó consigo todos los muebles y accesorios, y lo dejó literalmente sentado en el suelo. Lo primero que hizo la Cabra fue algo muy apropiadamente saturnino, práctico y económico. Trajo unos cajones de una tienda de comestibles, para sentarse en ellos. También los utilizó para fabricarse una mesa de comedor. Después de un tiempo comentó: «Se me ocurrió una idea repentina. Me dije, Henry ¿por qué no consigues un par de patines y te lanzas a patinar por esta habitación? ¡Lo pasé estupendamente!». ¿Ven? Apenas Henry salió en libertad condicional (como salen todos los capricornianos, a distintas edades individuales, más o menos a partir de los treinta), zafándose del estricto control del decoro saturnino, un espectador no podría haber distinguido a esta Cabra de un Aguador. Pero un capricorniano sigue siéndolo en el fondo del alma, esté o no en libertad condicional. Una Cabra es una Cabra, aun teniendo en cuenta el envejecimiento a la inversa de Capricornio. Mientras las Cabras aún tratan de escalar la cumbre de sus ambiciones, miran con malos ojos todo tipo de disparate y frivolidad. El Acuario que tiene una sencilla y alegre destreza para hilvanar palabras absurdas… que ha sido tocado por la maravillosa locura del genio… que arroja estrellas en los pozos de los deseos y sueña con ranas rosadas… puede resultarle en verdad muy raro al capricorniano materialista, que cree que el trabajo transmuta los deseos en realidad. Normalmente las Cabras sólo pronuncian palabras signadas por el sentido común, así que es lógico que a veces los nativos de Urano les parezcan criaturas venidas de otro mundo, y no terráqueos sensatos, corrientes, de todos los días. ¿Cómo es posible que las ranas sean rosadas, y además, por qué habrían de serlo? El verde es un color perfecto, satisfactorio, para las ranas.

Puedo atestiguar esta reacción de Saturno ante Urano. En el lienzo de mi mente siempre permanecerá nítidamente pintada la imagen de la expresión de total perplejidad que se refleja en los ojos color chocolate, serenos, de una capricorniana, cuando su hermano Acuario, de mirada soñadora, ligeramente chalado, entra en la habitación… desgranando frases extrañas, luciendo un peinado que no se parece a ningún otro que haya ostentado jamás un ser humano, con los pies enfundados en un calcetín rojo y otro amarillo, y ocultando cuidadosamente su cociente intelectual de genio detrás de murmullos como: «Tranquilo, hombre, tranquilo». Reconozcamos los méritos de Capricornio. Después de que Acuario desbroza el camino hacia nuevos inventos y descubrimientos, las Cabras se adelantan con paso pesado para custodiar las maravillas y los milagros… para conferirles suficientes cualidades prácticas como para que al fin nos beneficien y mantengan al planeta girando en su curso. Una de las áreas de discrepancia entre estos dos consiste en que los capricornianos no aceptarán nada sin un control riguroso, a menudo mediante la crítica negativa. No permiten que ninguna falacia o incoherencia les haga creer en lo increíble. Normalmente, la Cabra insistirá en entender claramente el significado de cada palabra que pronuncia antes de enunciarla, en aclarar en su propia mente el sentido de cada idea o proposición antes de postularla. Frecuentemente descarta o silencia deliberadamente las sugerencias que no se ciñen a estas normas estrictas, en tanto que Acuario lo indaga todo con dos ojos: el ojo frío de la disección científica y el ojo perceptivo de la intuición fulminante. El auténtico Aguador no está seguro de que la idea que Capricornio intenta silenciar sea falsa, y el regido por Urano opina que aunque lo fuera, el hecho de silenciarla sería un mal por sí mismo. «Vive y deja vivir», es el lema de Acuario. «Líbrate del peso muerto y conserva sólo lo que es útil», es el lema de Capricornio. «Conserva todo, porque en algún momento todo será útil a la luz de una nueva comprensión», replica Acuario. No me propongo terciar en la discusión. Así que los dejaremos aquí, con la sola sugerencia de que a los Acuario no les vendría mal un poco de formalidad… y de que tal vez las Cabras lo pasarían mejor si aprendieran a jugar con un yo-yo.

Adaptación de Linda Goodman

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2 Comments

  1. Mujer Capricornio sol, Luna y mercurio y ascendente en Tauro,venus y medio cielo en acuario y 3 planeta en libra , mi marido sol, mercurio,Venus, martes y ascendente en acuario , 31 años de casados, pero somos muy distintos , diría que no hay compatibilidad , el adora la libertad , a mi me interesó cuando más joven la metafísica ahora estoy aprendiendo astrología con mucha paciencia, saludos desde Uruguay Teresa

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