Mujer CÁNCER Hombre ESCORPIÓN

No se trataba, sabía ella, de que hubiera llegado la noche, sino de que había llegado algo tan oscuro como la noche. No, peor aún. No había llegado, sino que había enviado ese estremecimiento a través del mar para anunciar que llegaría. ¿Qué era? Aunque un poco enigmática, la chica Cáncer es francamente interesante. Bajo su reserva y su impasibilidad superficiales, tiene un sentido delicioso de la alegría y el humor. Es muy poco egocéntrica o vanidosa, pero siempre la interpretan mal y la acusan de ser fría y, precisamente, egocéntrica. La atrae el misterio, pero se resiste a internarse a demasiada profundidad en las aguas desconocidas, inexploradas… a menos que estas aguas desconocidas, inexploradas, circunden a un hombre Escorpión. Este misterio específico no lo puede resistir, y para conocerlo mejor desechará incluso sus temores innatos. No es poca hazaña que una chica Cangrejo controle sus temores. Por este solo esfuerzo pónganle un «10» en su cartilla de desarrollo espiritual, sin hablar siquiera de su éxito en semejante empresa. Los temores de Cáncer siempre flotan alrededor de la aureola de los regidos por la Luna, tan complejos, y tan profundamente sumergidos, que hay que valorar Y aplaudir cualquier esfuerzo encaminado a superarlos. El mayor anhelo de ella, su deseo más ferviente, consiste en ser apreciada, aunque rara vez lo confesará. Muy pocas personas tratan siquiera de entenderla, y ni hablar de apreciarla.

El hombre Escorpión hará lo uno y lo otro. Quizás ésta es la razón por la cual ella junta coraje para devolver su penetrante mirada. Ella intuye que éste es el único ser humano del planeta que realmente la conoce. Tiene razón. La conoce. Si cualquier otro hombre intentara sondear su personalidad secreta con una mirada tan ardiente, con un mensaje tan íntimo en las pupilas, ella le daría un baño de agua helada y de altanería. O le rebanaría la cabeza con sus pinzas. Una chica Cangrejo puede ponerse de pésimo humor cuando alguien en quien no confía trata de abrir su caparazón. Siempre es más afable con otros Cáncer, Escorpión y Piscis, un poco menos irritable con Virgo y Tauro, a veces se siente fascinada por el macho cabrío… pero el hombre Aries o Libra puede prepararse para una reacción francamente violenta. A las Águilas les gustan los desafíos, y uno de los más fáciles consistirá en ganarse la confianza de la tímida pero divertida chica Cáncer. No es menos sorprendente que el Águila de Escorpión normalmente muy recelosa, también confíe probablemente en ella desde el primer momento en que se crucen sus miradas. Son muy raros los casos en los que la poderosa empatía entre estos signos solares no se manifiesta inmediatamente. Puede ocurrir, pero con muy poca frecuencia.

En el pasado, otras personas han acusado a estos dos de ser emocionalmente fríos. Hay una buena razón para ello. Lo son. Al fin y al cabo, ambos pertenecen al elemento Agua, y por tanto les resulta difícil exhibir sus sentimientos en público. Pero la temperatura romántica está librada a la interpretación. Es posible que la doncella lunar y el Águila computen como tibio o caliente lo que a otros les parece frío. Para compensar la química más fría que han heredado innegablemente del elemento Agua, estos dos son secretamente muy sentimentales: aún más que Tauro y Leo. El esfuerzo de los Cáncer-Escorpión por ocultar este sentimentalismo no siempre tiene éxito. A ambos les brotan con facilidad las lágrimas cuando algo conmueve sus emociones (y esto sucede a menudo). A ella, las lágrimas le corren con frecuencia por las mejillas, y ahí termina el secreto. A él, después del primer enturbiamiento espontáneo o del primer tenue humedecimiento, le bastará tragar saliva virilmente y activar un poderoso ramalazo de autocontrol para que sus lágrimas se sequen tan rápidamente que la mayoría de los testigos no notarán nada. Excepto ella. La doncella lunar las ha visto. Y le produjeron un dolor agudo y afectuoso en el corazón. En este mundo nadie puede dominar sus emociones tan prodigiosamente como el hombre Escorpión. Éste las vigila continuamente, y se esfuerza por conseguir que sus rasgos faciales asuman un talante neutral en medio de cualquier emoción, ya sea ésta de sorpresa, de euforia, de dolor o de pena. El Águila casi siempre lo logra. Cuando fracasa, pueden estar seguros de que la magnitud de la emoción que experimenta es realmente abrumadora, virtualmente incontrolable. Quizás otros no capten este detalle, pero la mujer Cáncer sí lo capta, y se siente hondamente conmovida.

Así que ya ven: después de todo no son emocionalmente fríos. Sólo se trata de que a ambos les resulta difícil demostrar por fuera lo que sienten por dentro. No es fácil que los sentimientos, aun los más vehementes, se abran paso a través de sus caparazones. Porque tanto el Cangrejo como el Escorpión poseen un duro caparazón protector, una póliza de seguros adicional que les suministra la naturaleza para defenderse del intenso dolor que experimentan siempre estas criaturas tan sensibles. Ésta es la auténtica base de su empatía. Igualmente, habrá momentos en que ella deberá recordar que los rasgos de él, que parecen implicar una frialdad y un silencio rayanos en la crueldad, pueden ser una mezcla de timidez y de renuencia a confesar lo que verdaderamente piensa, hasta estar seguro. El deberá tomar conciencia de que el repliegue aparentemente indiferente de ella no es más que su técnica para protegerse del posible desengaño, hasta asegurarse de que la aman. Nadie busca y necesita el amor más que la doncella lunar y el Águila. No un amor corriente, sino un amor omnímodo, urdido con las fuertes hebras de la devoción, la ternura y la lealtad. Esta última palabra es ultrasuperimportante para ambos. En franca contradicción con su aparente desapego y su talante impasible, este hombre es un extremista. Nunca lo adivinaríais al juzgarlo por su voz suave, y por las estrategias sutiles que emplea en su vida profesional y personal. (¡Nunca lo adivinarían, pero será mejor que lo crean!) Puede hundirse en depresiones abismales y remontarse hasta las alturas embriagantes del éxtasis. En el interín, quien lo mirara pensaría que pasa sus días en una atmósfera monótona con pocos altibajos, o ninguno, sin que acontecimientos inesperados turben el manso estanque de su personalidad. No se dejens engañar. (Este consejo es para los otros signos solares: la mujer Cáncer no lo necesita. Recuerden que ella lo conoce.) Por supuesto, necesitó adiestrarse durante años para conseguir ese frío aplomo. Durante su adolescencia, antes de aprender a controlarse, tuvo algunos feroces arrebatos de furia. Pregúntenle a su madre.

La dama lunar de sus sueños no tarda en descubrir que los principales defectos de su amante Águila son su naturaleza desconfiada, sus celos y el deseo de dominar a su consorte (y a casi todos los demás), por muy bien disfrazados que estén… así como él comprende casi en los comienzos de su relación que los puntos débiles de ella son la reserva, un asfixiante espíritu posesivo y una estremecida vulnerabilidad a las lesiones, tanto reales como imaginarias. Las lesiones imaginarias, ya sean emocionales o físicas, pueden ser tan dolorosas como las reales. Cualquier médico les dirá que el «dolor imaginario» que experimenta la víctima de una amputación, por ejemplo, es muy vivo. Todos los dolores empiezan en la mente, incluido el así llamado dolor físico, y no en el cuerpo. Por eso, cuando el Águila está lidiando con los sentimientos heridos de la doncella lunar, debe empezar por comprender que para ella el dolor es muy real, y que su corazón sufre atrozmente, a pesar de que sólo imagina que el acto que la lesionó ha sido intencional. Entonces él puede explicarle cómo la hipnosis médica, y muchos otros experimentos, han demostrado que todas las sensaciones de dolor empiezan en la mente, antes de manifestarse en el cuerpo, y que por tanto sólo se pueden eliminar a través de la fuente: la mente o la imaginación. El inconsciente, depositario de todas sus pesadillas e inseguridades desde la infancia, ejerce un control absoluto sobre el cuerpo y sobre todas las reacciones emocionales humanas. Díganle a un sujeto hipnotizado que el sello que descansa sobre su mano o sobre su brazo es una llama, y se levantará una ampolla. Apoyen una verdadera llama contra la piel, decidle al hipnotizado que es un cubito de hielo, y no aparecerá ninguna ampolla. Esto es así de simple y cierto, y es la clave de la forma en que hay que abordar las fluctuaciones del miedo de Cáncer, cuando el problema concreto es el dolor emocional y no el físico.

Desde el punto de vista sexual, la naturaleza amorosa del Escorpión es más apasionada y anhelante que la de la mayoría de los hombres. La de ella es más romántica y sensible que la de la mayoría de las mujeres. Por tanto, lo que cada uno necesita del otro debería ser obvio: seguridad y reaseguro emocional. Ella necesita testimonios visibles de afecto… una rosa o un ramillete de violetas, inesperados, sobre su escritorio o su almohada… tal vez un animalito doméstico, como el que tuvo en su infancia, allí sentado con una cinta en torno del cuello a manera de sorpresa en una luminosa mañana… cosas por el estilo. Estos pequeños detalles afectan profundamente su química sexual. Él necesita saber que la entrega amorosa de ella emana de un deseo genuino de fusionarse con él, un deseo que ella no finge ocasionalmente para disimular un aburrimiento secreto. De todas maneras a él no se le puede ocultar nada, ¿así que por qué intentarlo? Si están atentos a sus respectivas necesidades tácitas, su acoplamiento físico puede convertirse en una experiencia auténticamente trascendental. Pero tal vez ambos tengan la oportunidad de aprender que la pasión controlada no es en absoluto tal pasión. Sólo cuando dos personas confían plenamente la una en la otra, en todas las formas, pueden expresar cabalmente el amor mediante la intimidad sexual. La condición especial que estos dos comparten es la necesidad común de recibir demostraciones constantes de afecto fuera de la habitación demostraciones éstas que raramente pedirán, necesidad ésta que pocas veces expresarán verbalmente, porque se halla sepultada a mucha profundidad.

Cuando se satisfaga dicha necesidad mutua, la felicidad que encontrarán en su amor físico será prácticamente la máxima a la que pueden aspirar los terráqueos en este nivel tridimensional de la actual conciencia del hombre y la mujer, como les sucede a todas las parejas de la configuración de signos solares 5-9, a menos que exista entre sus componentes un aspecto Sol-Luna negativo. Esto lo he dicho antes, pero vale la pena repetirlo. Los dos dragones que ambos deben vencer juntos son sus rasgos más negativos, los temores infundados de ella y su espíritu posesivo a veces sofocante… los celos ardientes de él y su necesidad compulsiva de vengarse… y sus respectivas cautelas económicas. (Algunas personas las llaman tacañería.) Cuando están enfadados, ambos tienden a refugiarse en sus cavernas individuales de silencio, y ésta es la peor de las soluciones posibles para ambos signos solares (aunque otras configuraciones de signos solares 5-9 podrían sacarle un poco más de provecho a esta estrategia). Sin embargo, lo que Cáncer y Escorpión necesitan, es debatir el problema, traducir sus quejas en palabras. Para borrar un resentimiento no basta enterrarlo en silencio. Así sólo se logrará que lo que al principio no era más que una pequeña irritación crezca hasta transformarse en un desagradable gigante verde capaz de aniquilar su relación. La destrucción de una vibración 5-9 es siempre infortunada, porque sus componentes se echan muchísimo de menos el uno al otro, invariablemente.

Ésta es una mujer que necesita una tarjeta de San Valentín en febrero y de Santa en Navidad, mucho y mucho tiempo para evocar el pasado. Éste es un hombre que puede fingir que se desentiende de las festividades, pero observen cómo sus facciones normalmente impasibles, controladas, se iluminan con puro deleite si por casualidad la mujer que ama deja detalle entre sus cosas. Durante un momento fugaz, mágico, ella tendrá una vislumbre de la forma en que sonreía cuando era niño, antes de que aprendiera a dominar su talante impasible y esa otra sonrisa enigmática, misteriosa.

Adaptación de Linda Goodman

Si quieres conocer más de tu relación de pareja o del amor en tu vida, puedes escribirme y solicitar una consulta.

Amada Astral

Carta Compuesta de la relación: método de los puntos medios

$45.00

Sinastrías de Pareja

La sinastría o análisis de compatibilidad, es el estudio comparativo de dos o más cartas natales, cuyo objetivo es interpretar y comprender la dinámica de una relación ya sea esta de amistad, pareja, familiar, sociedad u otra. Con ella podemos conocer tanto sus fortalezas como las debilidades.

$55.00

Consulta especial del amor

En esta consulta analizamos todos los aspectos astrales y del tarot que puedan ayudarte a comprender tu relación o tu situación sentimental actual.

$35.00

Tarot del amor y de la relación

En esta categoría te ofrecemos varias tiradas de tarot para revisar tu relación sentimental o lo que esa persona especial siente o piensa de ti.

$25.00

Anuncios

6 Comments

  1. Juro que es lo más bonito que he encontrado sobre compatibilidad y está narrado de una mnera muy bonita,como si nos contara unas historia que está llena de características.Gracias 🙂

    Me gusta

  2. Sinceramente, me encantó. Vi muchísimas cosas con las que me sentí identificada (yo cáncer, él escorpio) así que bueno, a ver que tienen los astros para nosotros.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: